NUEVA YORK (Agencias - 7 dic 2011) - El pasado martes 6 de diciembre, la Corte de Nueva York que tramita la quiebra de Lehman Brothers, dictó auto aprobando el plan de reorganización diseñado por Bryan Marsal, quien manifestó que "Este caso ha exigido compromiso, sentido común y reconciliar muchas posiciones que en un momento dado parecían irreconciliables". El plan ha contado con el acuerdo del 98 % del pasivo representado en la quiebra.
Lehman, que llegó a ser el cuarto mayor banco de inversión de Estados Unidos, espera poder comenzar a pagar unos 65.000 millones de dólares a sus acreedores a principios del próximo año. Aproximadamente unos 25.000 millones de dólares se encuentran ya realizados en forma de depósitos y efectivo. El banco es ahora tan solo una cáscara que contiene los activos de lo que fue la entidad, tras haber vendido o cerrado muchas de sus operaciones. El juez de la bancarrota, James Peck dijo que Lehman ahora puede proceder con su plan para desactivar las operaciones restantes. El juez pasó más de tres años supervisando la quiebra del banco, que se presentó ante los tribunales pidiendo protección por quiebra el 15 de septiembre de 2008. La reorganización ha supuesto el desembolso de 1.500 millones de dólares en honorarios de asesores y abogados, entre otros gastos.
"Lehman pudo haber sido una institución financiera global 'muy grande para caer', pero no era muy grande para ser resuelta en el Capítulo 11", aseguró el juez James Peck.
En plan de reorganización de la empresa propone salir de la quiebra no antes del 31 de enero de 2012, dándole tiempo para prepararse a funcionar nuevamente en el mercado, y con la expectativa de iniciar los pagos a sus acreedores a comienzos de 2012 y a lo largo de un máximo de otros cinco años. La tasa media de recuperación de activos en la quiebra ha sido sólo ligeramente superior al 10 por cien pues, porcentaje resultante de los 639 millones de dólares incluídos en la bancarrota y los 65.000 millones de dólares del plan recientemente aprobado, aunque el tribunal considera factible el objetivo de alcanzar un nivel de recuperación del 15 % , con lo que la quita media se situaría, de tener éxito, en el 85 por cien.
El nuevo esquema directivo de la nueva Lehman Brothers, , confirmados a través de una resolución judicial el pasado lunes 5 de diciembre de 2011 incluye a ex ejecutivos de bancos de inversión como Goldman Sachs y Morgan Stanley, entre otros.
Recordemos que el juez James Peck, aprobó el sábado 19 de septiembre de 2008, sólo tres días después de haber recibido el expediente, el acuerdo de Barclays para comprar el negocio de central del estadounidense Lehman Brothers Holdings, convirtiendo al banco británico en el mayor beneficiario directo de la quiebra, con una ganancia estimada de más de 13.000 millones de dólares, frente a un desembolso de tan sólo 1.750 millones.
En una audiencia en una corte de Manhattan que comenzó el viernes y se extendió más allá de la medianoche, el juez de bancarrota estadounidense James Peck aprobó la venta y dijo que no halló una alternativa mejor para los activos de Lehman aparte de la venta a bajo precio a favor de Barclays.
"Esta semana, más que en cualquier otra semana desde que fui designado al estrado, sentí el asombroso poder de este trabajo", dijo Peck a una abarrotada sala en la corte de Manhattan, al cierre de una audiencia de casi siete horas.
"Tengo que aprobar esta transacción porque es la única transacción disponible", agregó.
Anteriormente, Barclays, que había intentado comprar los negocios de banca y mercado de capitales en Norteamérica de Lehman antes de la quiebra, pudo hacerse con ellos pagando finalmente sólo 1.750 millones de dólares, después de que la firma estadounidense presentara la declaración de bancarrota más grande en la historia del país, por lo que fue acusado de obtener una plusvalías indebidas de más de 8.000 millones de dólares.
SIN PRECEDENTES El caso de Lehman no tiene precedentes en los tribunales de Estados Unidos. Con más de 600.000 millones de dólares en activos antes de la petición de bancarrota, hace parecer pequeña la bancarrota de WorldCom, que en el 2002 tenía activos por más de 100.000 millones de dólares.
Peck dijo que el caso, en el que los activos centrales de la compañía serán vendidos en menos de una semana, no debería ser visto como un precedente para otros casos de bancarrota por el capítulo 11, que típicamente procede de manera más lenta y metódica.
"Esta es la audiencia de bancarrota más rápida que jamás he presenciado", dijo Peck.
"Nunca podrá ser considerada como un precedente para casos futuros. Es difícil para mí imaginar una emergencia similar", agregó.
Peck cerró la sesión ante los aplausos de más de un centenar de personas presentes.
En una de sus últimas declaraciones de la noche, dijo "Lehman Brothers se convirtió en una víctima, en efecto el único ícono verdadero que cae en el tsunami que ha ocurrido en los mercados de crédito, y me entristece".
Luc Despins, abogado del comité de acreedores, dijo a Reuters que sus representados no objetaban la venta, pero tampoco la apoyaban. "La razón por la que no la objetamos se basa realmente en la falta de una alternativa viable", dijo Despins, agregando que no apoyaban la transacción porque no tuvieron suficiente tiempo para revisarla apropiadamente. Cuando se revisó, salieron a la luz la irregularidades del proceso y los fideicomisos de la quiebra presentaron sus reclamaciones.
Finalmente el pasado 7 de junio de 2001 el propio juez Peck de Nueva York determinó que Barclays deberá pagar 2.054 millones de dólares al fideicomiso encargado de liquidar los activos del banco de inversión Lehman Brothers, cuyo negocio en EE.UU. fue adquirido por ese banco británico tras declararse en bancarrota en 2008.
El juez del Tribunal de Bancarrota del Distrito Sur de Manhattan, determinó que Barclays tendrá que desembolsar al fideicomiso de la quiebra esa cantidad, que en última instancia irá a parar a los clientes que se vieron afectados por el colapso de Lehman Brothers, informó a Efe un portavoz del fideicomiso.
"Nuestros esfuerzos han sido atendidos y los clientes se beneficiarán de ellos. Esta importante decisión supone una clara victoria para los consumidores y apoya completamente nuestra obligación de recuperar los activos de los clientes" del banco de inversión, añadió en un comunicado el abogado encargado del fideicomiso de Lehman Brothers, James Giddens.
El juez Peck había decidido el pasado febrero que la compra de activos de Lehman por parte del banco británico fue justa, pese a que tuvo lugar en los complicados días en que el reputado banco de inversión tuvo que declararse en bancarrota.
Todavía continúa abierta la pugna sobre la legalidad de la compra de algunos activos, incluidos los que conciernen a la cantidad que el juez ha determinado ahora que Barclays deberá pagar al fideicomiso.
Esa decisión judicial respondía a la demanda presentada por el fideicomiso en contra de Barclays por la que trataba de recuperar parte de los 13.000 millones de dólares que aseguraban que el banco británico ganó tras la compra de los activos en EE.UU. de Lehman realizada tras el convulso fin de semana de finales de septiembre de 2008 en el que entró en bancarrota.
La entidad británica siempre defendió que en las negociaciones ambas partes tuvieron claro en todo momento qué se estaba comprando y por cuánto, pero Lehman sostiene que fue víctima de un abuso debido a la excepcional coyuntura en que se encontraba, por lo que ahora trata de recuperar fondos para pagar parte de sus deudas.
Barclays ya ha anunciado que apelará la última decisión del juez Peck, que determina además que el banco británico tendrá que pagar al fideicomiso un 5 % en intereses sobre el total de los activos adquiridos en septiembre de 2008, lo que supone unos 270 millones de dólares.